De nuevo estoy en casa.
No hace mucho que no venía, pero, como siempre, es nueva. Por primera vez, ya no es una casa de una familia que está fuera temporalmente y vuelve cuando puede. Ahora es una casa de un matrimonio al que las hijas visitan por Navidad. Hay una gran diferencia...
Me ha sorprendido la nueva situación. Me gusta, pero da pena... y miedo.
Siempre he oído que las hijas pequeñas son las más mimadas y que las mayores les facilitan el camino... A lo mejor es porque yo soy la pequeña, pero no estoy de acuerdo. Tengo dos hermanas mayores que me pusieron el listón muy alto. La primera no hacía más que sacar sobresalientes y portarse como un angelito. La segunda resultó tener talento para la música y llenó el pasillo con matrículas de honor con las que a mi madre se le cae la baba. Y luego llegué yo.
Les agradezco a mis hermanas que vomitaran tantos zumos de tomate que mi madre desistiera conmigo, pero podrían haberse esforzado un poco más.
A mis padres siempre les ha costado aceptar que sus hijas se hacen mayores. Cuando pasa con la primera aún quedan dos, cuando pasa con la segunda aún queda una... pero cuando sólo queda una... entonces llega el problema. Y si las dos mayores tardan tanto en "crecer" que la pequeña las alcanza... las cosas se complican aún más.
Creo que mis padres piensan que yo paso de todo esto, que soy muy independiente y ya está... pero no es así, y siempre que algo que voy a hacer me parece dar un paso más hacia arriba mi conciencia empieza a dar vueltas...

Este año, por primera vez, pasaré la Nochevieja lejos de aquí. Hace ya unos años que mis hermanas no están en casa, pero aún quedaba yo... Y si yo decido irme... sólo quedan mis padres, y sé que ellos no quieren. Así que mi cabeza dio vueltas durante semanas: hago bien? hago mal? soy una mala hija? estarán tristes? me quedo? me voy?
Tras una conversación con mi madre, he decidido irme, no sin ciertas dudas sobre mi maldad como hija... pero... me muero de ganas de irme!!
Y esta es la responsabilidad de una hija pequeña... así que, hermanos mayores, nada de quejarse!!
Por otro lado...
Estoy emocionadísima porque me hayan invitado a pasar la Nochevieja en otra familia!! Y es que si lo piensas... es todo un honor que un día como ese te abrán las puertas de una casa que no es la tuya... Bueno, que parezco una niña con un caramelo!! :-)
Para todos, hermanos pequeños, mayores e hijos únicos... Un besito y a ser felices.