viernes, 28 de diciembre de 2007

2007---------------2008

Una noche, visita fugaz a Madrid, y parto hacia mi destino en un par de horas.
Estoy nerviosa, y cuando estoy nerviosa tiemblo. La gente se cree que tengo frio y yo no lo desmiento porque me pongo nerviosa en los momentos más insospechados.
Aún, tras cuatros años, tiemblo y me río compulsivamente la noche antes de volver a Madrid.

Y como ya no escribiré hasta que vuelva... FELIZ 2008 para todos!!!!!!!! Primero, que disfruteis mucho en Nochevieja... y después, que seaís muy felices... "Live is for living".
A todos los que de vez en cuando os pasais por aquí (y que, seguramente, aparecereis a la izquierda)... un abrazo y muchas gracias. Ya formais parte de mi 2007, y espero también del 2008 :)

Deseadme suerte... un paso más...
Hasta el año que viene!! Mua!!

lunes, 24 de diciembre de 2007

Hermanas y hermanas...

De nuevo estoy en casa.
No hace mucho que no venía, pero, como siempre, es nueva. Por primera vez, ya no es una casa de una familia que está fuera temporalmente y vuelve cuando puede. Ahora es una casa de un matrimonio al que las hijas visitan por Navidad. Hay una gran diferencia...
Me ha sorprendido la nueva situación. Me gusta, pero da pena... y miedo.


Siempre he oído que las hijas pequeñas son las más mimadas y que las mayores les facilitan el camino... A lo mejor es porque yo soy la pequeña, pero no estoy de acuerdo. Tengo dos hermanas mayores que me pusieron el listón muy alto. La primera no hacía más que sacar sobresalientes y portarse como un angelito. La segunda resultó tener talento para la música y llenó el pasillo con matrículas de honor con las que a mi madre se le cae la baba. Y luego llegué yo.

Les agradezco a mis hermanas que vomitaran tantos zumos de tomate que mi madre desistiera conmigo, pero podrían haberse esforzado un poco más.
A mis padres siempre les ha costado aceptar que sus hijas se hacen mayores. Cuando pasa con la primera aún quedan dos, cuando pasa con la segunda aún queda una... pero cuando sólo queda una... entonces llega el problema. Y si las dos mayores tardan tanto en "crecer" que la pequeña las alcanza... las cosas se complican aún más.
Creo que mis padres piensan que yo paso de todo esto, que soy muy independiente y ya está... pero no es así, y siempre que algo que voy a hacer me parece dar un paso más hacia arriba mi conciencia empieza a dar vueltas...
Este año, por primera vez, pasaré la Nochevieja lejos de aquí. Hace ya unos años que mis hermanas no están en casa, pero aún quedaba yo... Y si yo decido irme... sólo quedan mis padres, y sé que ellos no quieren. Así que mi cabeza dio vueltas durante semanas: hago bien? hago mal? soy una mala hija? estarán tristes? me quedo? me voy?

Tras una conversación con mi madre, he decidido irme, no sin ciertas dudas sobre mi maldad como hija... pero... me muero de ganas de irme!!

Y esta es la responsabilidad de una hija pequeña... así que, hermanos mayores, nada de quejarse!!


Por otro lado...
Estoy emocionadísima porque me hayan invitado a pasar la Nochevieja en otra familia!! Y es que si lo piensas... es todo un honor que un día como ese te abrán las puertas de una casa que no es la tuya... Bueno, que parezco una niña con un caramelo!! :-)

Para todos, hermanos pequeños, mayores e hijos únicos... Un besito y a ser felices.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Para tocar el cielo...

Tengo un problema con este blog, y es que escribo y escribo pero al final todo se queda en la sección de "borradores".
Que le voy a hacer, no tengo el "don de la palabra". Y pensar que cuando era pequeñita no hacían más que mandarme callar... Qué diría por aquel entonces??

Para arreglarlo... una bonita canción que me trae bonitos recuerdos...

El color de tus ojos se adivina entre tu pelo...

viernes, 30 de noviembre de 2007

Así no...

Coger el metro por la mañana es una experiencia única, toda una aventura.
Sales optimista de casa, entras en el metro, bajas las escaleras corriendo, y justo cuando llegas a la última oyes como el tren se va. Bueno, no pasa nada, aún tengo tiempo, cogeré el siguiente.
En 3 minutos. No deja de llegar gente al andén. Gente y más gente... De donde saldrá tanta?? Es que todos vamos al mismo sitio??
Cuando el andén ya está lo suficientemente lleno como para llenar un tren llega el siguiente. Cuando en cada ventanilla hay más de 4 personas con la cara aplastada yo decido esperar al siguiente. Está bien, llegaré un poco tarde, pero respiro. Hay otra gente que no se rinde y empuja hasta que consigue meterse, como cuando cierras una maleta demasiado llena.
En 4 minutos llega el siguiente. El andén vuelve a estar lleno y otra gente pegada a las ventanillas, pero ya no hay otra opción, hay que subirse o te pasarás allí toda la mañana. Ahora o nunca. Te olvidas de tus principios y educación y consigues meterte. Rezas para que las puertas no te pillen el brazo, y cuando por fin se cierra sueltas el aire. Los has conseguido, pero empieza otra aventura.
Una vez dentro pierdes tu esquema corporal, no sabes que es tu cuerpo y que está tan pegado a ti que lo parece. No hace falta que nadie se coja a las barras, es imposible caerse, de hecho tendrías suerte si pudieras caerte.
En cada parada resistes empujones y golpes varios sin enfadarte e intentando que no te saquen del metro.
Cuando por fin llegas sales como puedes y de nuevo respira.
Si es que, en realidad, no me extraña nada que la gente aproveche los contactos, si no hay nada más parecido a una orgía.
Y así... así no se puede empezar bien un día.
Hoy estoy enfadada con el mundo.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Because...

El otro día Elena, mi compañera de piso y psicologa, me contó una historia de las que le enseñan en clase.

Era un documental que comenzaba con dos bebes gemelos con problemas para orinar. Los médicos decicieron circuncidarles, pero con uno de ellos salió mal y le "destrozaron" el pene. Ahí comenzó el problema... Decidieron que lo mejor era cortarle el pene y convertirlo en una niña. Por aquel entonces, un psicólogo trataba de demostrar que los niños y las niñas sólo eran diferentes por la forma en que se les criaba, que si a un niño se le educaba como a una niña sería una niña y viceversa.

Así este hombrecillo convenció a sus padres de convertir a su hijo en hija (ocasión perfecta para probar su teoría). Le operaron y el psicólogo le realizó un seguimiento durante toda su infancia. Al niño disfrazado de niña le insultaban en el colegio y no creo que tuviera una infancia muy feliz. Sin embargo, el psicólogo pensó que todo iba bien, que no había ningun problema, y cuando el niño cumplió los 14 (o por ahí, no me acuerdo) decidió que su estudio había concluido con éxito y que su teoría había sido probada. Así lo publicó y tan contento se quedó.

Por otro lado se quedó el niño. Los padres lo veían tan triste y tan mal que unos años después decidieron contarle lo que había pasado. Ese fue el momento en el que todo se aclaró para él. Se volvió a operar y se volvió a hacer hombre.

El documental acababa diciendo que este hombre se casó años después con una mujer con hijos y que vivían en una casa en no se donde (tipo película de los domingos por la tarde), y con el hombre, cabreado (lógicamente) y diciendo que nadie te puede decir lo que eres, que tú lo sientes y ya está.

Al parar el video la profesora aclaró más la historia y dijo: "Sabeis como sigue la historía? El hombre se pegó un tiro en la cabeza, el hermano murio de sobredosis y la madre... (a la madre también le pasaba algo pero no recuerdo el que)"

Eso sí, el psicólogo no publicó nada sobre esta segunda parte...

Y este video... por "American Beauty" y por las canciones bonitas.

martes, 20 de noviembre de 2007

Coronas y Reyes...

No hay nada como una buena conversación con una niña de 5 años. Te descubren el mundo poco a poco...


Niña 1: De quién son estas coronas??
Yo: No sé.
Niña 2: Seguro que se les han olvidado a los Reyes Magos...
Niña 1: Pues sí... (con cara de: que despistados estos Reyes...)

Si es que... de quien van a ser unas coronas, y en estas fechas... Solo pueden ser de los Reyes Magos.

Un poco más tarde se acercan otras 2, una llorando y otra con cara de susto.

Yo: Qué ha pasado?
Niña 3: Que me ha pisado el brazo!
Niña 4: No! Yo no he sido! Es que ha puesto el brazo debajo!!

Pues sí, no se debe poner el brazo debajo del pie de nadie, y si lo haces... luego no vale quejarse.

Con lo bien que lo entendemos todo con 5 años... y el tiempo parece que nos hace tontos.

Ayer salí corriendo de clase para ir a trabajar. Voy tan concentrada que hasta que no llegué al tren y me puse a esperar no me di cuenta de que estaba nevando. La de cosas que me perderé cada día... Para compensar, por la tarde que parece noche me di un paseo por Princesa, con el frio en la cara y sin ninguna prisa. Y suficiente es para arreglar un día estresante.

El otro día vi a un señor que casi pega a una señora, a una chica sacándole fotos a otra (a la que no conocía) por su "extraña" forma de vestir, y a algún personaje curioso más... que... no tengo tiempo para escribir más pero... En fin, la gente...

Y ahora me voy, a lidiar con mis niñas, sus incansables fuerzas y mis pocas ganas.
Y sin paragüas.